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Polonio 210

El discurso de Putin supone el comienzo de una guerra «fría» y el fin de Rusia.

El discurso de Putin supone el comienzo de una guerra «fría» y el fin de Rusia.

Aleksandr Litvinenko, para CHECHENPRESS, 11/05/2006

Traducido del original en http://www.chechenpress.info/events/2006/05/11/01.shtml

«¡Ay del que edifica la ciudad con sangre, y del que funda una ciudad con iniquidad!»1


El miércoles, 10 de mayo, Putin pronunció en el Kremlin su habitual discurso del año, en el cual señaló aquello de lo que él mismo, en persona, tiene la intención de encargarse en el futuro inmediato, y a dónde llevará al país.

Resulta que a Putin y a su entorno sólo les preocupan dos temas: el refuerzo de la «potencia» del ejército ruso y cómo aumentar con rapidez la cantidad de carne de cañón. Sobre el refuerzo del ejército, Putin puso como ejemplo la experiencia americana sobre estructura militar: «Ésto es lo que se llama en la esfera de defensa «su casa es su fortaleza». Bien hecho. Pero ésto significa que todos nosotros hemos de construir nuestra propia casa, fuerte y segura».

Discutiendo el tema de la muerte de sus esclavos, citó desconcertantes datos estadísticos. Resulta que incluso de acuerdo con los datos oficiales (que en Rusia, por norma y tradición, se falsean), cada año la población de Rusia desciende en casi 700.000 habitantes. Según los datos del Servicio Federal de Estadística (Rosstat), en 2005 la población de Rusia descendió en 680 mil habitantes. El 1 de diciembre de 2005 la población era de 142.800.000 personas.2

Con todo ésto, a Putin no le preocupan el retroceso de las reformas democráticas, la violación general de los derechos humanos, el genocidio de los pueblos del Cáucaso, la existencia en las cárceles rusas de presos políticos, las manifestaciones de las juventudes nazis y los castigos públicos a los que someten a los extranjeros. En la agenda del día sólo hay dos cuestiones: la capacidad de combate del ejército, y la cantidad de carne de cañón. No hay duda de que la chusma del Kremlin se prepara para una gran guerra. Ya en el lejano 1998, cuando los chequistas se estaban haciendo con el poder, mis colegas y yo avisamos de que a Rusia y a los países que la rodean les esperan guerras y convulsiones. Exactamente siete meses después comenzó la guerra en el Cáucaso Norte.

Putin prometía vencer a los chechenos y terminar esta guerra en mínimo dos o tres meses. Si entonces, hace siete años, Putin hubiese dicho la verdad en sus promesas electorales, es decir, si hubiese reconocido que estaba implicando al país y a su pueblo en una carnicería sangrienta, sin sentido y que duraría años, ¿acaso le habría votado alguien? ¡En 1999 Putin mentía! ¡Hoy Putin miente de nuevo! Y no hace falta poseer unos conocimientos especiales para comprender que es imposible crear un ejército moderno y con capacidad de combate en un país moribundo. Citando a los EEUU y a Gran Bretaña, Putin calla con pudor que la población de estos países crece sin cesar; sólo en los últimos cinco años Bretaña creció en diez millones de personas.

Para ser sincero del todo, hay que reconocer también que la gente huye hacia los países democráticos desarrollados; básicamente, huye de tiranos tales como Putin, y huyen, por norma, los más fuertes, ricos e inteligentes. Así, ¿por qué Putin lo hace todo al revés y destruye deliberadamente al país que lo alimenta? Habiendo constituido en Rusia un modelo político criminal, y por ello ni efectivo ni competitivo, Putin y su entorno terminan de destruir los restos de «estatalidad» rusa y ahora, y para salvar su poder personal y el dinero adquirido ilegalmente, necesitan continuamente un enemigo, necesitan una guerra.

En su discurso anual Putin no dijo nada nuevo. Sólo confirmó que, para el gobierno de un pais, para mantener en el terror a sus propios esclavos y para mantener los elevados precios del petróleo le es imprescindible carne de cañón y una gran cantidad de tanques y cañones. Ésta es la así llamada política interna y exterior de los criminales del Kremlin. Lo único con lo que se puede estar de acuerdo es con el aforismo que citó Putin: «el camarada lobo sabe a quién morder: muerde, y a nadie escucha». Y ésto es totalmente cierto, ya que sólo tenemos una oportunidad de seguir siendo gente libre: no prestar atención a las declaraciones de los distintos descontentos y demagogos; mantenernos firmes y lograr la liberación absoluta de todo el territorio del Cáucaso de la ocupación colonial rusa. Pues el fin de la ocupación rusa será el fin del régimen criminal de Putin.


Consultar también:

RUSIA: EL CAMARADA LOBO (artículo de opinión), 14 de mayo de 2006. Fuente: VOZalMundo.com

Justifica Vladimir Putin el aumento del gasto militar ruso, 11 de mayo de 2006. Fuente: La Jornada.



1 He tomado la traducción: http://www.unored.com/labiblia2/antiguo/abacuc.htm#Cap%EDtulo%202 Habacuc 2, 12


2 EN EL PRÓXIMO DECENIO LA POBLACIÓN DE RUSIA SE REDUCIRÁ HASTA 135 MILLONES 5 de marzo de 2007. Fuente: RIA Novosti


Consultar también:

RUSIA: EL CAMARADA LOBO (artículo de opinión), 14 de mayo de 2006. Fuente: VOZalMundo.com

Justifica Vladimir Putin el aumento del gasto militar ruso, 11 de mayo de 2006. Fuente: La Jornada.



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